jueves, 7 de abril de 2011

Dichos.

Hay dichos que, por su contenido, resultan aplastantes en su significado.

Un claro ejemplo es aquel que dice: “El burro no fornica por su inteligencia, sino por su insistencia”. Son muchas las interpretaciones que se le pueden dar a este dicho, y por ende, numerosas las conclusiones a las que nos puede llevar. Claro que algunas de esas conclusiones a las que lleguemos, pueden ser completamente erróneas.

Una de esas conclusiones sería que, posiblemente, sea más fácil fornicar con burras que con mujeres, porque si se trata de una cuestión de insistencia, seguramente sean más fáciles de convencer las burras. No me mire así, nunca lo he intentado, tengo la mala costumbre de tener las piernas cortas, lo cual unido a la también mala costumbre de ser bajito, me dificultaría bastante la tarea…

La otra es que no hace falta pensar demasiado para llevarlo a cabo. Al menos no con la parte del cerebro que está en nuestra cabeza. Con la otra parte tampoco hay que pensar, tan sólo dejar que fluya… el sentimiento. ¿De culpa? No, mire usted, tan noble acto nunca debe de crearnos sentimiento de culpa, sino que debe suponer sentirnos colmados con un sentimiento de gozo, nunca mejor dicho. Pero si no hace falta pensar y únicamente se necesita insistencia, rebuzne. Rebuzne todo lo que pueda y se ganará una zanahoria…, o mojar la zanahoria.

También podemos llegar a la conclusión de que para fornicar valen hasta los tontos. Posiblemente sea la conclusión más acertada a la que podemos llegar y, sin lugar a dudas, nos muestra el camino a seguir. Andarse por las ramas con rodeos interminables, rebuznando poesía y diseñando estrategias banales, es una soberana pérdida de tiempo. O acaso se cree que los burros escriben poesías, compran flores, planean fines de semana erótico-románticos, o que pierden el tiempo encendiendo velas que reparten por toda la casa… No. Ellos sólo rebuznan.


Así que ya sabe: rebuzne y fornicará como un burro.



Pd.: Pronto empezaremos a conocer a los nuevos miembros, quiero decir a los nuevos componentes…



viernes, 18 de marzo de 2011

A NOSOTROS NOS DA IGUAL, PERO ELLAS.....

Después de leer minuciosamente el Articulo de Elvis, y tras casi 1 minuto de pensamientos y reflexiones (con el consiguiente dolor de cabeza), agarre una cervecita bien fría y decidí escribir lo que opino al respecto, y como dice mi colega, a nosotros nos da igual si la tenemos grande o pequeña, pues para lo que la usamos, nos da placer y basta, pero ellas, ellas si que las tienen que tener GRANDES, porque sino, para que sirven unas tetas pequeñas?

Os podéis imaginar un león sin colmillos, seria un gatito.
¿Una baca sin ubres? Seria mi exsuegra (bueno, también se parece un poco en eso)
¿Y una Harley sin ruido?, seria una movilette ,….pues eso

¿Para que sirve una mujer sin tetas?, a donde miramos mientras nos están hablando?, no pretenderán que las escuchemos y menos que prestemos atención a la cantidad de sandeces que dicen al cabo del día.

Donde vamos a posar las manos disimuladamente, con que sujetador nos vamos a pegar, si debajo no hay nada.

Con que timbre vamos a juguetear, y que emisora de radio vamos a sintonizar, si no podemos girar el botón del dial y el volumen.

Pues imaginaros sudorosos, excitados y empalmados, con una tía de impresión sentada encima, haciéndola bailar como una loca, y en el momento más explosivo, hechas mano a sus pechos (tetas para los que no sean refinados), y no hay nada, pero nada de nada, miras y nada se mueve, donde tendría que haber un par de buenos globos bamboleándose, no hay nada de nada, dos canicas pegadas con loctite.

Eso por no hablar de otras practicas sexuales que tanto nos gustan a los tíos, ya que si no hay un par de “buenas razones”, no se puede practicar, porque frotar nuestro preciado tesoro sobre una tabla de madera, pues no nos va, queremos tenerla prisionera entre dos buenas montañas, y jugar a esconder el soldadito en la oscura caverna del fondo, que mucho ladra pero no muerde (bueno, a veces pequeños mordisquitos si da).

Llegamos a la conclusión de mi tesis doctoral, y si alguien a estas alturas no sabe de qué va esta parrafada, se lo simplifico en una frase:

“NOS GUSTAN LAS TETAS GRANDES, AUNQUE SEAN DE SILICONA”

P.D. Que conste, que sean grandes no significa que lleguen al ombligo… o más abajo.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cuestión de tamaño...

Ande o no ande, caballo grande.

La frasecita, tiene miga, y representa lo que la mayoría de la gente piensa acerca del tamaño, cuanto más grande mejor. Es algo que llevamos con nosotros desde que nacemos. ¿Quién no ha tenido la típica discusión siendo un niño: “El coche de mi papi es más grande que el del tuyo…”.

Sin embargo, últimamente la mentalidad está cambiando y casi todas las cosas, deseamos que sean lo más pequeñas posibles. Fijaros que, bien sea por espacio, o por comodidad, el caso es que la mayoría de los objetos, se intentan fabricar con el tamaño más reducido posible. Cámaras de fotos, móviles…, todo tiende cada vez a ser más pequeño, a todo se le busca un volumen que le permita poder guardarlo en los bolsillos dentro del pantalón.

Pero…. ¿Y lo que ya está dentro del pantalón?... Si, ese miembro viril del macho ibérico que oscila entre nuestras piernas. Por alguna extraña razón, de eso se sigue diciendo que cuanto más grande mejor… Aunque yo discrepo de esa opinión, y me guío por un sencillo principio: cuando algo se usa poco, mejor que sea pequeño…, menos abulta y menos molesta.

Y razonando un poco el tema, sólo un poco, nos daremos cuenta de un pequeño detalle: la actividad para la cual se requiere realmente, que dicho órgano sea más o menos grande, la practicamos sólo una vez al día…., bueno vale, una vez cada tres días…., venga… que si, una vez a la semana en la mayoría de los casos. Además, si es pequeña, siempre quedaría mejor el comentario cariñoso de alguna fémina al observarlo, del tipo: “ay mírala que cuca y que graciosa ella”…, que no del tipo: “Tú, so animal, apunta con eso a otra parte que me vas a extirpar las amígdalas vía uterina…”.

¿Pero y el resto del tiempo? Lo llevamos ahí colgando, sin pena ni gloria, haciendo bulto y molestando inútilmente. Deberían de ser como las puertas correderas esas, que se meten dentro del tabique para ganar espacio… O que fuera plegable, tipo escalerilla de autobús, con bisagras inoxidables, o cualquier otro material hipermegaflexible…

En eso también nos gana el género femenino. Ellas están mejor preparadas y lo llevan para adentro, sin que les estorbe lo más mínimo, e incluso, son tan previsoras, que tienen hueco para guardar en su interior nuestro colgajo…, cuando es requerido.

¿Y los testículos? Otros dos colgajos cuya prominencia es objeto de roces dolorosos, y que son terriblemente molestos incluso para sentarse. Con lo fácil que sería producir el esperma en el hígado o en los riñones, que además al ser más grandes lo producirían en mayor cantidad y… ¡vaya!, ya vuelven a aparecer los adjetivos “grande” y “mayor”… No mejor no, que si no es posible que una eyaculación produjera camadas demasiado numerosas…

Entiendo que para los chinos sí sea importante, y que lo prefieran “glande”, pero los demás… Así que yo digo: “Ande o no ande, mejor que no sea grande”.


viernes, 17 de septiembre de 2010

CUANDO ME QUEDE COMO UN BEBÉ!

Esta historia le puede ocurrir a cualquiera, viviendo en los tiempos que corren, y pensando solo en agradar a nuestra pareja, en vez de agradarnos a nosotros mismos…..
No quiero contar a quien le pasó esto, o quien me lo contó, porque al fin y al cabo….
¡QUE MÁS OS DÁ, COTILLAS!

Todo comenzó un…..

...Lunes.
Llego a casa nervioso y excitado. Hoy voy a poner en práctica mi plan para sorprender a cuchicuchi y pasar una noche de sexo animal. He decidido depilarme pubis y testículos y quedarme suave como un Cd virgen, a ver si se anima la cosa matrimonial, que últimamente anda de capa caída. Como no tengo ni idea de cómo hacer esto, pregunto a Vane, una amiga de un foro aprovechando que veo en una foto suya que ella también se rasura. Leo y apunto sus consejos: Primero rapar con máquina de cortar el pelo - Utilizar espuma o gel - Pasar maquinilla, nunca a contrapelo - Luego echarse crema hidratante. No puede ser tan difícil. Todas las tías de las fotos con las que me la meneo llevan el chochete como la pantalla del PC.

Llego a casa y manos a la obra. Primero la maquina del cortar el pelo. Esto es fácil. Intento pensar en el Fary manteniendo relaciones homosexuales con TinkyWinky porque el cosquilleo de la maquinilla en las pelotas me está poniendo cachondo, y como me lie...
Acabo el primer rasurado con la máquina. Coño, cómo mola, ahora llevo el mismo corte en la cabeza, en la perilla y en la polla. Soy capicúa. Vamos con la espuma. Esto también tiene su gracia. Vuelta a pensar en el Fary y TinkyWinky. Con la espuma, mi pito parece un Papá Noel ..

Hago el bobo delante del espejo "¡Aaaaahhhhh!, un pene rabioso, ¡aaaaahhh!". Bueno, al grano que te me distraes. Cojo la cuchilla de afeitar. Se van a cagar, es la Guillete Mach3 Turbo TDI 16v. Esto corta más que la sierra de Viernes 13. Grácilmente levanto mi escroto para tener mejor visión. Primera duda:- Vale, hazlo en el sentido del pelo. ¡Coño!... ¿Cuál es el sentido del pelo en un cojón?. Cagada!!, yo tengo el huevo redondo (¿qué raro, no?), los pelillos no parecen tener un "sentido". Simplemente, salen de punta. Bueno, pues entonces dará igual. Voy pasando la maquinilla con cuidado, aunque no evito darme un pellizquito. Miro a ver si por el corte que me acabo de hacer en el huevo asoma el pollito. No, ha habido suerte. No asoma ni un esperma. Lo he pasado mal cuando he llegado a la zona que linda con el ojo de Sauron, casi atrás, pero la cosa no ha ido mal. Ataco el otro huevo, más de lo mismo, como en el chiste : Manolo, ¿sabes que tengo abilismo? No jodas, ¿y eso qué es? Un huevo grande y el otro lo mismo Voy a atacar los muslos, ahí casi no tengo vello, excepto en la zona más próxima a la bolsa escrotal.

Sin problemas. Queda tan suave como las nalgas de una quinceañera patinadora..

Toca la parte superior, que afeito sin problemas. Bidé y agua caliente... parece que noto algo de escozor por algunos puntos. Serán cortecitos. Me miro al espejo. Joder, qué impresión. Parece que vuelvo a tener 10 años. No, no lo digo por el tamaño del pene, lo digo por la calva joder. Pero algo va mal. Observo grandes deficiencias. Veo las piernas peludas y, llegando a los muslos, de repente, una calva. Los mismo sucede en la panza, baja un canalillo de pelos desde el ombligo y al llegar al paquete...¡zas!. Parece los montes de Chernobyl. Y por detrás es aún peor. ¿Cómo voy a llevar un culo peludo y que al girarme parezca que ha llegado el otoño?. Queda de pena. Calma, que no cunda el pánico. Aún quedan 2 horas para que llegue cuchicuchi. Tengo tiempo, espuma, cuchillas y pulso de cirujano (con cirrosis, eso sí). No queda otro remedio. Primero el culo. ¿Alguien se ha depilado el culo sólo?. Mientras lo hago siento que soy el primero en intentarlo. Me retuerzo hasta que me cruje el espinazo para poder verme. No llego a verme el culo y empiezo a afeitar sin ver. Mierda!... ¡se me olvidó pasarme la máquina del pelo primero!. Ya da igual. Llego a la zona del ano. No veo nada. Cojo un espejo de mano de cuchicuchi, el que utiliza para depilarse las cejas y esas cosas. Me pongo en la cama como una mujer en el paritorio. Con el espejo de la pared y el de mano hago posturas hasta que me veo el culo. ¡Coño!.. tanto tiempo juntos y apenas nos conocíamos. Un par de minutos y cortecitos después, y a base de pasarme la mano por el "lomo", dejo de notar pelos. ¡Culo depilado!. Después de eso, las piernas no tienen dificultad. El torso lo hago leyendo el Hola. Joder con el Rey, cómo se lo ha pasado en la visita a Marruecos. Bueno, pues dos cuchillas y medio bote de espuma después.. ¡no me reconozco!.

Coño, hasta parezco un deportista. ¡Qué fresquito se nota!...el aire hace cosquillitas por zonas que antes estaban abrigadas. No sé si ponerme trocitos de papel en los cortecillos, como hago con la barba. Decido que mejor no, no vaya a verme mi mujer y me suelte "¡anda!, ¡qué disfraz de momia más guapo!". Una duchita para eliminar todos los pelillos y resto de espuma, con la maquinilla voy repasando algún despistado. Esto me gusta, me siento limpito, no sé, como más higiénico sin tanto pelacho.
Queda el paso de la crema hidratante.
Vamos allá. Busco entre los potingues de cuchicuchi. Hay cosas rarísimas. Por un momento dudo... ¿no estaré buscando entre sus cosas de restauración de muebles?. Leo "lifting", "reafirmante", "Anti-age"... ¡esta!... "Leche desmaquilladora hidratante". Justo lo que busco. Espero que me dé para todo el cuerpo. Empiezo a untarme en el mismo orden que me he afeitado. Joder, pues será todo lo hidratante que quieras, pero pica como su fruta madre. Voy untando crema mientras todo me va escociendo. Joder, joder. Ahora entiendo cuando las tías dicen que lo pasan mal con la depilación. Cuando termino parezco una anchoa en lata. Tengo que sujetarme a la cama porque pego un resbalón en la tarima flotante. Me apunto mentalmente el nombre de la crema por si un día cuchicuchi me deja practicar el sexo anal, joder como desliza, con esto le meto yo la tranca y se piensa que es el meñique. Otra vez, qué no, joder, qué no lo digo por el tamaño, que es por lo que resbala la crema. Me escuece todo el cuerpo. Parece que tengo un hormiguero cabreado en los huevos. Me visto y me voy a sacar al perro, a ver si se va calmando la cosa. Horrible. Cualquiera que me vea pensará que tengo una batería de coche enchufada a las pelotas.
Voy como si me soltaran descargas. Escuece todo, pica que rabia. Algo pasa. Llego a casa y me desnudo. ¡Otias!... ¡estoy más rojo que Llamazares!. Uhhhhh, que la he cagado, que la he cagadooooo. Pero si yo he seguido las instrucciones de la Paty. ¿Será que las tías tienen el chirri más resistente?.
Decido volver a ducharme con agua fría y la cosa se calma, pero donde me rozo me pica un huevo (nunca mejor dicho). Aguanto como un campeón a que vuelva cuchicuchi. Me conoce como si me hubiera parido, asi que según entra por la puerta y me ve, dice "Algo has hecho". Es como cuando le digo voy a comprarme un casco para la moto que está en oferta de 175 euros... y vuelvo con uno que cuesta 399, según entro por la puerta tiene la carita igualita a la de este momento.
- Verás, creo que la he cagado.
- ¿Qué has roto?. ¿Cuánto te ha costado?. ¿Llevas mucho tiempo tirándotela?. - Que no, que no, que no es una cagada de esas... mira. Me desnudo y le enseño mi obra.
Parezco un Alemán en Torrevieja un 2 de Agosto. O una gamba de Huelva. - ¡Ay la madre que te parió!... pero si estás en carne viva. - Yo es queee... quería darte una sorpresita.. quería raparme los huevos y eso... pero claro, quedaba mal, y tirando, tirando....
- Pero.. ¿cómo lo has hecho?... ¿con hacha?.
- Que no jope!. Yo creo que ha sido la crema hidratante. Ahí si que me ha empezado a picar.
- ¿qué crema te has echado?
- Esta...
- ¿La desmaquilladora?. JAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAJAAA jAAAAAAAAAAA AJAAAAA jAAAAAA AAAAAAA AAJAA AAAAAAAAAAAAAAAA.
...Miércoles.
Por fin se ha pasado los picores. Lo peor ha sido el culo. Me he retorcido como si tuviera lombrices. Parecía que había plantado el ano en un avispero. El pecho pica y la zona genital. Tanto me he rascado que un amigo me preguntó "Tío... ¿no te habrás ido de putas y te han pegado algo?". No tuve valor a explicarle lo ocurrido, asi que ha dejado de hablarme porque es amigo de mi mujer y piensa que soy un putero.
Hoy voy a intentar hacer el amor con mi mujer. Estos dos días ni me la he meneado. Cualquier movimiento irritaba alguna zona de mi cuerpo y terminaba rascándome mientras veía como mi pene (casi la única zona de mi cuerpo que no está irritada) se bajaba. Ahora me noto mucho mejor, casi no me pica nada, no tengo nada irritado.. Ayer tenía unos granos rojos por todo el cuerpo, como picaduras de mosquito. Mi mujer decía que tenía "cada poro de tu cuerpo cabreado contigo".
Pero hoy se va a cagar. Eso si, le diré que se abra de piernas en el borde de la cama. ¡¡ No quiero roces!!

jueves, 13 de mayo de 2010

Guerra de sexos.


Es curioso el observar como cualquier reunión de matrimonios o parejas, acaba por convertirse en una nueva batalla, de la eterna guerra de sexos o de géneros, como gusten. Suele iniciarse con cualquier chispa prendida por cualquiera de las partes. ¿Argumentos? Todos los que quieran y más. Desde “te huelen los pies” hasta el “cuanta basura llevas en el bolso”…

El principal argumento de las féminas, suele ser nuestra escasez de limpieza, o mejor dicho, nuestra fobia a todo lo que tenga que ver con la limpieza. Ellas nunca entenderán que es una cuestión de genética, en primer lugar, y de prioridades, en segundo lugar. Me explico:

Es cuestión de genética, porque sus genes, los de ellas, les hacen ver suciedad donde nosotros, nuestros genes, no la ven. Dicho de otra manera, ellas tienen un microscopio en los ojos que les permite ver suciedad donde nosotros no la vemos, lo cual hace que parezcamos más cerdos, pero nada más lejos de la realidad. Uno no puede ponerse a limpiar donde no ha visto suciedad, lo contrario sería de gilipollas. Deberían ellas, por lo tanto, cambiar los adjetivos que nos dirigen, de cerdos o sucios a, por ejemplo, cegatos o escasos de olfato (en el caso de que la suciedad también huela…).

Es también una cuestión de prioridades, porque cuando llegamos a casa de trabajar, tanto él como ella, nuestra mente prioriza de diferente manera. Por sólo poner un ejemplo, ella no puede sentarse a mirar la televisión, si tiene la casa desordenada, mientras que nosotros, lo único que queremos es olvidarnos de las obligaciones y disfrutar del tiempo libre haciendo lo que nos apetece de verdad. Estamos en nuestra casa y estamos sólo nosotros, sin nadie más, entonces… ¿para qué ordenarla? Eso estaría bien si alguien viniera a pasar revista, pero si es para nosotros mismos… ¿porqué agobiarse autoimponiéndose obligaciones absurdas?...

Al menos a mí, la limpieza y el orden no son tareas que me hagan más feliz o me proporcionen un día más tranquilo. Se puede dejar la cama hecha por la mañana, pero si llego a casa por la noche y me la encuentro desecha miro para otro lado como si no hubiera visto nada. No se acaba el mundo por ello, ni me ocasiona el más mínimo remordimiento, total, no vamos a estar en casa en todo el día… En cambio la mayoría de las mujeres, si no han hecho la cama antes de salir de casa, se van refunfuñando poniéndote la cabeza como un bombo, y cuando llegan a casa se dirigen a hacer la cama corriendo en forma de flecha…

Otra discusión que también suele ser protagonista de todas las reuniones, es el tema dormir. No conozco a nadie que duerma completamente a gusto… Que si te cruzas en la cama, que si roncas, que si te pegas demasiado, que si no paras de dar vueltas. Me parece una discusión tan absurda como inútil, porque ¿de verdad creen que por decirnos lo que les molesta vamos a cambiar nuestra manera de dormir? Que yo sepa, yo duermo dormido, es decir, no soy dueño de mis actos, así que por mucho que me proponga no roncar, cuando me duerma, mi cuerpo hará lo que le de la real gana porque mi mente no lo maneja, y si quiere roncar como un gorrino roncará. Y si quiere dar volteretas en la cama, las dará…

De todas formas, estas discusiones, suelen ser bastante divertidas, y no pasan más allá de un enfado pasajero en el peor de los casos, además sirven para que nos demos cuenta de que casi todas las parejas discuten por lo mismo, y… siempre te enteras de algunas intimidades de los demás.

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